Emy y la comida

Junio 14, 2009
by emykpitol
Emy y la comida
Algunos de los alimentos que no consumo
(chicharrón, espinacas, pancita, cerdo, hígado, sesos, charales, mariscos, etc.)

Hace poco hubo una reunión informal con amigos de mi galán. Como fue muy improvisada, nos sorprendieron con el refri vacío. Nadie andaba de antojo de esas cosas que traen a domicilio, así que una amiga del galán se ofreció a guisarnos algo rápido. Le dimos acceso completo a la cocina y preparó chicharrón en salsa verde y espagueti. Como a mí no me gusta el chicharrón, me limité a comer espagueti y entonces la plática giró en torno a mis gustos culinarios. Me sentí avergonzada al darme cuenta de que son más las cosas que no como que las que sí como.

Desde niña fui muy melindrosa, cosa que angustiaba importantemente a mi madre. La gente se la pasaba dándome espinacas y hablándome bonito del tarado de Popeye, tratando de venderme la idea de que si comía espinacas me iba a poner fuerte (como si me importara). Lo único que consiguieron es que le agarrara tirria a las espinacas. Total, que fui a parar con una psicóloga que hizo favor de decirle a mi madre que ya me dejara en paz. Así lo hizo y yo pude seguir comiendo una vez al día, a veces cada tercer día, pero contenta y dentro de mi peso para la edad. Bueeno… quedé chiquita a pesar de los complementos de hígado de pescado y las malteadas Complan. En mi infancia no comía porque simplemente no me daba hambre, o porque con la sopa ya quedaba satisfecha, pero conforme crecí, mis gustos por la comida se fueron retorciendo. Por ejemplo: cuando tenía 7 años mis padres prestaron la casa para una fiesta, para la cual se mató en el patio a un marrano. Como el matador no era muy hábil, todo el numerito de la degollada y eviscerada del marrano fue impactante (los gritos del pobre cerdo eran insoportables). Desde entonces no son de mi agrado los productos del cerdo y en general los platillos con vísceras de cualquier animal (léase hígado, tripas, ojos, corazón, riñón, moronga, pancita, sesos, etc.). Posteriormente me volví (involuntariamente, lo juro) selectiva en base al aspecto de los alimentos. Como los pescados y mariscos se me figuran aliens y huelen a tricomona, me dan asco. Sólo los tolero en sushi y nadamás a la anguila y el salmón. Una vez intenté comer camarones fritos con coco y salsa de mango. Al terminar el platillo, creí que ya estaban superados, pero en seguida los vomité y nunca más los he vuelto a probar. En general, no me gusta la comida cuya forma e ingredientes no son fácilmente distinguibles…así que mi pobre galán, que come hasta piedras, tiene que quebrarse la cabeza cada vez que comemos juntos y ha tenido que ser muuuy paciente. Aún recuerdo que, cuando andaba cortejando al galán (jajaja), me comí sin chistar las espinacas que me preparó (él todavía no sabía que no me gustaban) y caí en cuenta de que algo grande se avecinaba, de que estaba enamorada …después de conocer mis peculiares gustos culinarios, él también cayó en cuenta…

4 comentarios dejar un →
  1. Junio 20, 2009

    jajaja xD aaa que cosas Emy xD bueno no te preocupes no es tan grave como piensas xD mi caso es más grave que el tuyo y eso te lo puedo firmar xD, jaja y aunque hay veces que puedo comer 3 o 4 veces al día tiene que ser algo super-ultra-mega-hyper especial xD :P así que nimodo jaja xD

  2. Junio 22, 2009

    Chris: jajaja, es verdad: tú eres mucho más selectivo que yop. Al menos ya sé que no podemos ir a comer juntos…a menos que sean palomitas de maíz con mucho limón, ¿cierto?

  3. Julio 1, 2009

    Bueno al menos no estoy solo en el mundo, felicidades por el blog me pasare mas seguido a leer =) me gusto la entrada de la comida

  4. Julio 2, 2009

    Abraham: que bien saber de otros compañeros selectivos de los alimentos, jejeje. Muchas gracias por la felicitación! Me alegra que sea de tu agrado el blog. Bienvenido!

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